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Una aguja en un pajar.

  • Foto del escritor: Dra.Mora
    Dra.Mora
  • 18 feb 2025
  • 2 Min. de lectura

Viernes, 3 de abril de 2020 11:05


Fascinada por el rico contenido de la historia con facetas múltiples, cambia el rumbo de la narrativa hasta hoy mágica, con aciertos y desaciertos sin dejar de ser fantástica, cuando abrí la página 63 fue como entrar, en la historia de laberintos, sin salida. Un andar desorientado, atáxico y complicado, en un planeta que convulsiona ante la patológica locura. Noticias desbordadas de desequilibrios generalizados, que enferman y complican a un mundo ya desgastado.


La imponente China con su economía que amedrenta a las potencias hasta hoy poderosas, uno de los capítulos más aterradores para los científicos que buscan como aguja en un pajar la cura para mitigar la embestida atroz que detonara en muerte y caos, mientras los que visten de blanco se afanan en recuperar el equilibrio en cuerpos desvalidos, que pierden la batalla por miles, dejando a su paso dolor, angustia, ansiedad y confusión.


Adentro los mayores, con co-morbilidades o no, se esconden frente al televisor, mientras afuera la tormenta desnuda se burla de un planeta entero que se queja. La fe se volvió la bandera de muchos y las autoridades se visten de gala para calmar el miedo y la impotencia ,porque los hospitales de gobierno fueron rebasados ante el virus mortal.


Mientras los hospitales privados, artríticos y desmembrados desfallecen en esta ciudad fantasma cobijada por inseguridad. Las aves de rapiña laceran la piel y los huesos, quebrantando la economía de familias desvalidas por el desempleo, y el confinamiento.

Los juegos del hambre quedaron cortos ante una pandemia que agobia y confunde.


En noticias de última plana quedan los feminicidios, abuso sexual, y crimen organizado.

Hoy por hoy los noticieros saturan sus portadas con COVID 19 . Cefalea, mialgias, disnea e hipertermia son terminología popular. El desabasto de cubrebocas, guantes y suministros médicos ha de recordarse en las generaciones venideras de profesionales de la salud.


Aquí todos hemos perdido mucho, pero también aprendimos a vivir con FE, con esperanza.

Nos enseñamos a compartir, aprendimos a dar sin esperar nada, a entender que la abundancia o la escasez se reduce a un poco de cenizas de quien no pudimos despedir. Y a quien vamos a recordar, aunque no lo hayamos conocido.


La tecnología entró a las casas, esta vez para unir padres e hijos, amigos y desconocidos con el único fin de superar la contingencia. Mientras el planeta se recupera, cada quien ocupa su espacio y posiblemente cuando todo esto concluya seremos renovados a fuerza de FE, desaprender y aprender, es un ciclo que nos hace trascender, y ser aún mejores.


Así como la Gripe Española, el Covid 19, pasará a formar parte de una historia que separó y unió al mismo tiempo a la humanidad.



Como un tributo a TODO, el equipo de salud que no se rindió ante la contingencia, y muy en especial a la memoria de mis colegas que perecieron cumpliendo esta noble misión, de salvar vidas.


Atte. Dra. Rosa Mora Gutiérrez

Médico General. ESM , IPN.

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